sábado, 31 de agosto de 2013

¿Es de sabios cambiar de opinión?

10:57 Publicado por Lett Sin Comentarios
Algunas veces, por no decir varias... ok, muchas; me han dicho "antes no pensabas así". Estas observaciones sobre mis pretéritos posicionamientos sobre un asunto determinado y el actual, generalmente en torno a cuestiones socio políticas, aunque en realidad aplicaría para tantas cosas en la vida; me las han hecho con la finalidad de denostar o restarle valor a un comentario específico. 

Sin embargo, me he puesto a reflexionar sobre ello, y en efecto, no puedo ver la vida igual a los 15 años, niña de casa, sobreprotegida, más interesada por banalidades que por realidades; donde incluso mis más revolucionarias metas se basaban en ideales de justicia e igualdad, casi utópicos.

Y es que, 20 años después la vida te va poniendo frente a los ojos realidad, realidad no solo en cabeza ajena, sino en la propia y bueno, todos esos veintes van generando experiencia y con ella crecimiento, aprendizaje y si todo eso no cambia tu forma de ver las cosas; entonces simplemente no ha habido tal crecimiento y aprendizaje.

Por que de eso se trata la vida, dice; de vivir, aprender, crecer y sobre los nuevos aprendizajes, crear cada día otro nuevo; y sobre todo de tener la capacidad de reeditarte en pensamientos, posicionamientos, mirada y visión hacia la vida.

¿O a qué creen que se referían cuando alguien dijo: "Es de sabios cambiar de opinión"? En particular, no creo que se haya referido a ese indeciso o conveniente (según se presente la ocasión) cambiar de opinión, yo creo, más bien; que se refieren a esa cambio de punto de vista, cambio de panorama que te brinda el acumular experiencia de vida, conjugado con inteligencia y aprendizaje.

Si, aquí es donde les cito la definición de "sabiduría" para aclarar y fijar mi punto anterior.

La sabiduría es una habilidad que se desarrolla con la aplicación de la inteligencia en la experiencia, obteniendo conclusiones que nos dan un mayor entendimiento, que a su vez nos capacitan para reflexionar, sacando conclusiones que nos dan discernimiento de la verdad, lo bueno y lo malo. La sabiduría y la moral se interrelacionan dando como resultado un individuo que actúa con buen juicio

Así que la próxima vez que te digan: "antes no decías los mismo" no sientas que te traicionas a tí mismo, que tus opiniones ahora tienen menos valor, o que que estás mal simplemente por el hecho de pensar diferente; por el contrario, siéntete orgulloso estas viviendo, creciendo, aprendiendo e inteligentemente transformándolo en tu nueva opinión.

OJO: Nunca he dicho que las nuevas opiniones, basadas en aprendizajes, sean mejores, correctas o te hagan mejor persona; eso dependerá, por supuesto de las experiencias de vida que hayas tenido. Pero no te preocupes  no se trata de tener las mejores opiniones o posicionamiento, se trata de tener la capacidad de vivir y crecer.

martes, 27 de agosto de 2013

El pecado de la objetividad

15:51 Publicado por Lett Sin Comentarios
Desde siempre me he considerado una persona objetiva, aunque quien me conoce sabe perfecto de mis pasiones; sin embargo, cuando se trata de emitir un juicio público me intento deshacer de mis propias pasiones y ver el asunto en cuestión de la manera "más objetiva posible"

Pero ¿qué es ser objetivo? y ¿qué tiene de malo?

Dicen los que saben:
"La objetividad es aquello que caracteriza a un objeto, por contraposición con aquello que caracteriza a un sujeto. Se entiende habitualmente por objetividad de un objeto aquello en lo que consiste su realidad. Uno de los criterios más comunes de la objetividad es la independencia respecto de un sujeto cognitivo cualquiera. Tomada en el sentido metafísico de "realidad del objeto", la objetividad es opuesta por un lado a lo que es mera apariencia, ilusión, ficción, y por el otro a lo que es sólo mental o espiritual, por contraposición con lo que es físico o material. Pero esa concepción no es necesaria ni del todo evidente."


Así pues, la objetividad refiere al objeto en sí, sin considerar sus circunstancias o variaciones, en efecto, ontológicamente la objetividad se basa en las invarianza, lo que juzgamos como realidad fuera de prejuicios.

Partiendo de ello yo no veo absolutamente nada de malo en ser objetivo, por el contrario, mediante la objetividad nos alejamos del z̶o̶m̶b̶i̶í̶s̶m̶o̶, bueno no se ofendan, nos alejamos de la irracionalidad, de la falta de cuestionamiento y del apasionamiento insano de un sí porque sí o de un no porque no.

Y entonces me pregunto yo, ¿se puede 'pecar de objetivo'?; y es que en más de dos ocasiones me han dicho que peco de esta característica; virtud le llamo yo. Ciertamente, desde mi apreciación, no hay tal pecado (obvio no refiero a un sentido religioso) y en haciendo esta reflexión fue que caí en cuenta que el exceso lo más que puede ocasionar es herir susceptibilidades, esos endebles egos que creen tener la verdad absoluta, cuando esta está llena de visceralidad.

En ese sentido, si a eso le llaman 'pecar' pues me declaro pecadora y la verdad prefiero mil veces continuar con mi objetividad, que caer en el sesgo de una opinión visceral o conveniente a una causa. La vida no es blanco o negro, las personas no somos buenas y malas. Y pues para detectar el punto exacto en esa gama de colores y sabores, la objetividad es una excelente herramienta.

domingo, 25 de agosto de 2013

¿Qué somos?

18:07 Publicado por Lett Sin Comentarios
Y te preguntas qué somos.

Somos un hombre y una mujer que en la distancia se han encontrado.

Somos un él y un ella disfrutando la circunstancia.


Somos un par de locos descubriéndose.

Somos un pensamiento que surge en la noche y se extiende todo el día.


Somos una sonrisa que no tiene explicación.


Somos mirada que espera inquieta.

Somos ansia por que el tiempo llegue.

Somos anhelo.

Somos suspiro.

Somos tu y yo.

No necesitamos más títulos ¿o sí?